En un vistazo
- El problema
- Los estudios no alquilaban a desconocidos y los tatuadores no reservaban salas que no habían visto.
- Qué hice
- Perfil con portfolio para las dos partes, la sala publicada entera y la reserva cerrada con pago dentro.
- El resultado
- Las reservas terminadas subieron un 312 %, y los registros terminados pasaron de 21 a 212 por cada mil visitas.

El problema
Nadie alquila su sala a un desconocido, y nadie reserva una sala que no ha visto.
Las reservas se cerraban de boca a boca y se apuntaban en una libreta o en un Excel. Los tatuadores noveles no encontraban dónde tatuar y los estudios tenían salas vacías que no querían alquilar a gente de fuera.
- 1000 entran en cacttoos
- 64 empiezan el registro
- 21 terminan el registro
Lo que encontré
El bloqueo no era de producto
En la prueba con cuatro estudios y cuatro tatuadores, ninguna de las dos partes sabía nada de la otra.
Las salas no se veían
Los cuatro tatuadores pedían fotos y equipamiento. Se preguntaba por chat, en conversaciones de más de quince mensajes.
Reservar era pedir
Había que acordarlo a mano con el estudio. Ninguno de los ocho supo decir si había reservado algo o solo lo había pedido.
Las decisiones
Decisión 1
La home que nadie leía
Quité la home explicativa y mandé directo al buscador.
Seis de los ocho usuarios de las pruebas no leyeron la home: bajaban buscando el buscador. Cuatro tardaron más de diez segundos en dar con él. La página que explicaba el producto era un peaje delante de lo único que habían venido a hacer.


Decisión 2
El perfil como aval
Las dos partes tienen perfil público con portfolio antes de poder reservar nada.
Un estudio no mete en su sala a alguien que no conoce. En vez de pedir confianza, se dio material para juzgar: quién eres y qué tatúas, publicado. De ahí salió un tercer usuario que no estaba en el encargo, el que busca tatuador.

Decisión 3
La sala, contada antes de preguntar
El anuncio publica fotos, equipamiento, precio y condiciones desde el principio.
Al no estar publicado, se preguntaba por chat hasta saturar al estudio, que acababa descartando al candidato por agotamiento. Publicarlo de entrada es quitarse quince mensajes de encima.

Decisión 4
Reservar es coger una hora, no pedirla
La reserva se cierra en la app: calendario, día, hora y pago.
Una reserva difusa acaba en la sala ocupada, en mal ambiente y, a veces, en impago. Cerrarla con pago dentro la convierte en un compromiso de las dos partes.

El resultado
Diez veces más altas sobre los mismos mil visitantes.
- Empiezan el registro, de cada mil
- 64 → 240
- Terminan el registro, de cada mil
- 21 → 212
De los que empezaban el formulario, antes lo terminaba uno de cada tres; ahora, nueve de cada diez. Las reservas terminadas subieron un 312 % y la permanencia en la búsqueda, un 140 %, con cinco veces más gente llegando a los estudios.
